Ileítis Porcina

Formas y signos clínicos


Formas y signos clínicos

Los cuadros clínicos de la ileítis son distintos de acuerdo a la forma en la que se presenta la enfermedad: aguda, clínica o subclínica.

Conoce todas sus presentaciones.

Las formas de presentación de la ileítis en cerdos son diversas: hemorrágica o aguda, crónica y subclínica.

Forma aguda

La forma aguda afecta a los adultos jóvenes de cuatro a 12 meses de edad, generalmente a primerizas de reemplazo o a animales de cebo cercanos a la edad de sacrificio. Se caracteriza por un síndrome hemorrágico agudo con diarrea sanguinolenta profusa o muerte súbita (McOrist y Gebhart, 2012). Las heces con apariencia alquitranadas negra a menudo se ven al comienzo de la presentación clínica, o en casos leves cuando el animal se está recuperando.

En casos severos, algunos animales pueden morir sin alteraciones fecales, solo con una piel marcada y palidez visible de la mucosa, o tener una diarrea con sangre abundante durante unos días antes de la muerte (Figura 1). Alrededor del 50% de los animales clínicamente afectados mueren y los animales restantes se recuperarán en unas pocas semanas.

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De todas las pruebas serológicas desarrolladas hasta el momento solamente la ELISA se comercializa a nivel global.

No se sabe mucho sobre la epidemiología de la L. Intracellularis.

L. Intracellularis tiene mecanismos infecciosos específicos y generalmente se presenta durante la fase de engorde del cerdo.

El diagnóstico de la ileítis implica considerar cuatro factores importantes.

Los primeros brotes de la enfermedad deben ser tratados al instante para no tener pérdidas económicas considerables.

La mejor forma de prevención depende de las características específicas de cada granja.

Los estudios demuestran que casi todas las poblaciones de cerdos son propensas a la presencia de Lawsonia Intracellularis.

La prohibición del uso de antibióticos como promotores de crecimiento ha traído como consecuencia cambios en cómo tratar las enfermedades de los cerdos.

El impacto económico de esta enfermedad se produce por las pérdidas de productividad que ésta conlleva.